Artista visual entre islas, pueblos y territorios compartidos.
Concibo el arte como un espacio de encuentro, un lenguaje para pensar(nos) de otro modo.
Trabajo desde lo colectivo y lo íntimo, tejiendo relaciones entre personas, objetos y paisajes. Me interesan los residuos —materiales y simbólicos—, las imágenes que perturban lo evidente, los gestos que abren grietas en lo cotidiano.
Entre la calle y el taller, entre la fibra del plátano y la fotolitografía, investigo cómo lo mínimo puede hablar de lo inmenso: del poder, la memoria, el afecto o el desplazamiento.
Cada proyecto es un experimento, una conversación, una forma de volver a mirar.