YO ME PLANTeO

Yo me detengo, no corro, y planifico mi futuro con mucha energía.
Como un huerto sinérgico, la tierra hace crecer las plantas y las plantas crean un suelo fértil para florecer.

Recuerdo los relatos de mi abuelo, que nunca salió del pueblo salvo para ir a la guerra. Recuerdo una vida hecha de sacrificios y privaciones, y de trabajo. Trabajo en el campo, todo el día, todos los días. Sin descanso, sin pausas. Trabajar para dar de comer a la familia, sin diálogo, sin intercambio. Relatos de una vida dura, de la que, a menudo, quienes la vivieron hicieron todo lo posible por abandonarla, por huir a otro lugar, tal vez a la ciudad. En busca de nuevas realidades. Así muchas tierras fueron abandonadas y muchos cultivos se perdieron. Todo se hizo más grande, el pequeño campesino casi desapareció, y lo que comemos ha perdido todo sabor y estación.

Hoy está en marcha un cambio. Mi abuelo ya no está, y la tierra sigue dando buenos frutos, que continúan siendo recolectados, con mucho trabajo pero también con mucho entusiasmo. El entusiasmo de una nueva forma de vivir la tierra. El entusiasmo de tantos jóvenes que dejan la ciudad para vivir en el campo, con nuevos intereses y nuevas formas de socializar, nuevos roles y oficios.
Los campos, la comida, las culturas, como elementos de un mundo que cambia. Para bien.
La tierra como motor de cambio.

Un viaje entre los nuevos agricultores, entre nuevas formas de relacionarse con el mundo, con la tierra y con uno mismo.

Proyecto seleccionado para la 3ª Bienal de Jóvenes Fotógrafos Italianos, “Equilibrios Inciertos” (Bibbiena, 2012), dedicada a nuevas reflexiones sobre identidad, trabajo y familia. Una investigación visual participativa que explora las relaciones cotidianas, las fragilidades y los cambios de la vida contemporánea.

http://www.centrofotografia.org/mostre/galleria/13/125